Arquitecto de formación, ha pasado dos décadas construyendo a escala de ciudades, escenarios y pantallas.
Su práctica transita la proyección, los motores en tiempo real y los sistemas generativos — la tecnología no como herramienta, sino como lenguaje de su época.
Ese mismo impulso se vuelca ahora hacia sistemas que piensan, donde el material ya no es el espacio, sino la inteligencia misma.