Instalación interactiva y taller desarrollado para el Festival Kiebre en La Paz. Mediante un Microsoft Kinect y un escaneo 3D del espacio, un pasaje subterráneo se convirtió en una ilusión reactiva de profundidad extendida. Al entrar en el rango del sensor, la pared escaneada parecía abrirse hacia un corredor alargado cuya perspectiva se desplazaba con la posición del observador. El día de clausura la instalación se abrió al público y los participantes del taller aportaron pieles visuales alternativas para el interior del túnel.
Invitado por el festival y su director Bernardo Resnikowski, Alejandro Rodríguez participó como VJ y tutor del taller. La pieza se construyó en paralelo con el propio taller: se midió el espacio, se probó el sistema de tracking y se compartió el proceso completo de producción con los participantes durante el montaje. La pared escaneada funcionó como un doble digital exacto del túnel. El proyecto formó parte de una invitación más amplia a participar en Kiebre como educador e intérprete, vinculando práctica instalativa, imagen en vivo y experimentación técnica en un mismo contexto de festival.